Kasherización

Cómo kasherizar utensilios de metal (hagalá)

Por Equipo KosherMap ·

La hagalá es el método tradicional de inmersión en agua hirviendo para kasherizar ollas, cubiertos y otros utensilios metálicos.

Entre los métodos de kasherización, la hagalá es de los más antiguos, y se usa sobre todo en utensilios de metal que estuvieron en contacto directo con fuego o líquido hirviendo: ollas, cubiertos, sartenes sin recubrimiento antiadherente y otras piezas de cocina.

La hagalá consiste en sumergir el utensilio en agua hirviendo: como absorbió, así expulsa.
La hagalá consiste en sumergir el utensilio en agua hirviendo: como absorbió, así expulsa. Foto: W.carter vía Wikimedia Commons, CC0.

El principio detrás del método

La lógica detrás es simple de recordar: "como absorbió, así expulsa" (kevol'o kaj polto). Si un utensilio absorbió sabor no kosher, o cárnico/lácteo, a través de líquido hirviendo, se purifica de la misma forma: sumergiéndolo en agua hirviendo. Es el mismo principio que rige la kasherización del horno, aplicado a un método distinto según el tipo de calor que absorbió cada superficie.

El procedimiento paso a paso

  1. Limpiar el utensilio a fondo, sin óxido, comida pegada ni suciedad incrustada. Cualquier resto que quede en el medio bloquea el contacto directo con el agua e invalida el proceso en esa zona.
  2. Esperar 24 horas sin usarlo antes de la hagalá. Ese período (eino ben yomo) hace que el sabor absorbido se considere "arruinado" y más fácil de expulsar.
  3. Hervir una olla grande de agua hasta que rompa el hervor, en un recipiente distinto al que se va a kasherizar.
  4. Sumergir el utensilio completo en el agua hirviendo, asegurando que todas sus superficies toquen el agua a esa temperatura, incluso los bordes y las hendiduras.
  5. Sacarlo con algo que no haya tocado comida no kosher, y enjuagarlo con agua fría inmediatamente después.

Qué utensilios quedan afuera de este método

No todo sirve para hagalá: los utensilios con mango de madera o plástico, o con piezas pegadas con adhesivos que no bancan el agua hirviendo, generalmente quedan afuera y necesitan otro método, o directamente no se pueden kasherizar. Las sartenes de teflón tampoco, porque el recubrimiento se arruina con el calor y además el proceso de kasherización requeriría dañar esa superficie de todos modos. Para vidrio y vajilla, en cambio, el criterio es distinto: conviene revisar vajilla para Pesaj, donde se detalla material por material.

Preguntas frecuentes

¿La hagalá sirve para cualquier utensilio que se usó con comida no kosher?
No siempre. Si el utensilio estuvo en contacto con fuego directo (como una parrilla) en vez de líquido hirviendo, el método correcto es otro: el libun, que requiere calentar el metal hasta que esté al rojo o que arda una brizna de pasto al tocarlo. La hagalá es específicamente para absorción por líquido.

¿Cuántas veces se puede kasherizar el mismo utensilio?
No hay un límite fijo por reutilización del método en sí, siempre que el utensilio esté en buen estado. Lo que sí importa cada vez es respetar el período de 24 horas sin uso previo.

¿Hace falta un rabino presente para hacer la hagalá en casa?
No es obligatorio para el procedimiento doméstico habitual, pero ante dudas sobre un utensilio específico (material desconocido, uso mixto) conviene consultar antes de proceder.

Para seguir leyendo

Si el utensilio en cuestión es un horno o un microondas, esos casos tienen sus propias reglas: mirá kasherizar el horno y kasherizar el microondas. Para el lavavajillas, que genera más debate entre las autoridades rabínicas, está kasherizar el lavavajillas.


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